Bruno ha conseguido convertir su gran pasión en su forma de vida: es dibujante de cómics. Sin embargo, atraviesa un profundo bloqueo creativo y es incapaz de trazar una sola línea. En ese momento aparece Violeta, una joven con la que parece compartir mucho más de lo que imaginan. Apenas intercambian unas miradas tímidas en un autobús, pero ese breve encuentro será suficiente para reavivar la inspiración de Bruno y devolverle las ganas de crear.
Cuando todo parece encaminarse de nuevo, la fatalidad irrumpe inesperadamente en su vida. No podrá ser el héroe de la historia, pero sí podrá salvar a alguien...
Rodado en 2012, este cortometraje fue una de las primeras incursiones de La Fábrica Naranja en la ficción, con Paloma Zapata en la dirección y las interpretaciones de Juan Ramón Bonet, Helena Miquel y Víctor Benjumea. La película combina imagen real y secuencias de animación que dan forma al universo interior de Bruno, para culminar en una idea tan sencilla como luminosa: no hace falta ser un héroe para cambiar la vida de otra persona.



















